Dime que no... Pero después dame un beso...

Ni una sola foto. Ni un solo sonido. Ni un solo video. Nada. Asumo que Álvaro tiene razón en que tengo mis issues con la autoridad. No llevé la cámara. Es más, fui tan obediente que ni siquiera me llevé una galletita en mi bolso... Y a la hora de las horas, ni siquiera revisaron. Todo el estadio estaba lleno de cámaras de todo tipo: celulares, pequeñitas, de rollo, digitales, de vídeo (oh, sí, vídeo, no video)... Y yo: Nada.

He de confesar que no me arrepiento. Fui, vi, vencí. Ninguna foto podría devolverme la sensación de estar ahí, de esa lluvia (esa misma que lo hace sentirse vivo), la expectativa del momento, las imágenes proyectadas en las pantallas, las canciones que no esperaba y que al final pude cantar... No es como que lo vaya a olvidar. Posiblemente lo que recuerdo no sea cierto, pero volver a verlo así sería como diluirlo, no sé... Ya en este momento todo lo que haya vivido ahí es, pues... inalcanzable, es como que nada más está adentro... Y me gusta así.

Pobre hombre... Pobre, pobre hombre. Tito Oses... Sin comentarios. En mi mundo una canción es mala cuando para el final de la primera vez que uno la oye ya canta el coro sin tropiezos. Señora luna, me enamoré de usted... blah blah blah... Tengo un gatoooooo.... blah... Hay una cualidad muy importante en un artista, que es la de poder interesar al público. Muchos usan la táctica de incluir diálogos, y lo logran (como Arjona), pero los que son semi-tartamudos deberían abstenerse de sus santos comentarios... Ah, y si uno es telonero, ni debería molestarse demasiado "animando" al público a que le ponga atención. Muy bien, ¿cómo le explico? No estamos aquí para verlo usted. Usted es exactamente lo que nos detiene. Usted es esa piedrita muy simpática en nuestro zapato. No nos interesa, y gustosos andaríamos descalzos con tal de no tener que verlo. Ah, y nene, no cantás nada. Dedicate a la tramoya.

Ley de Murphy: Si usted va al concierto de su vida, le garantizo que las dos personas que van a estar adelante son dos gordos melosos, estúpidos y tamaludos que de fijo van a terminar encaramados en la silla mientras usted sólo tiene una vista panorámica del trasero de la gorda. (Que de paso para abarcarlo todo, hay que mover la cabeza de lado a lado.) Dicho y hecho. Y justo ahí surgió mi instinto animal... Con tal de defender lo que quiero, morir o matar. Traté con todas mis fuerzas de mover la silla para que la gorda se cayera, pero era como moverle la base a la estatua de la Libertad... Estuve seriamente a punto de pegarle muy, muy duro en la cabeza con mi bolso. Lo tenía en la mano, de hecho, pero recordé aquel letrero de aquellos que no cumplan las reglas serán retirados del concierto, y decidí que no valía la pena restregar mi bolso en ese horrible tejido adiposo si además me iban a sacar de ahí porque la gorda se pusiera a gritar como un chancho.

El punto es que el escenario era una estación del metro, con banquitas, y bombillos, y pantallas por las que pasaba el metro proyectado. Había una tela blanca al frente, y nada más se veían las siluetas cuando pasaban por las pantallas. Pasaron los músicos, y en un buen momento pasó una silueta de un tipo con pelo largo en una colita, jeans, y una jacket. Bajó las gradas y se puso justo detrás de la cortina. Todo el estadio se volvió loco. Claro, poco después descubrimos que era el guitarrista y que Arjona sólo medía como 40 cm más.

Cuando salió, lo primero que cantó fue "Para Bien O Para Mal"... Y podría seguir aquí contando con detalle todo el concierto, pero nada más me voy a limitar a ciertas cosas cómicas.

Cuando cantó Dime que no, en vez de decir Dime que no, y deja la puerta abierta, cantó Dime que no, pero después dame un beso... Whoa. Casi muero. Esa canción me trajo tantos recuerdos...

Cuando cantó Acompáñame a estar solo y cuando cantó Historia de Taxi, traté de llamar a Arabela como loca, pero para nada. Las llamadas ni siquiera salían de lo abarrotadas que estaban las líneas, de la locura de todos los alrededores...

¿Por qué Mario tenía que estar sin estar hasta en el concierto de Arjona? Primero, había un irónico campo vacío a la par mía. Segundo, cantaron todas esas canciones que de una u otra forma estaban relacionadas con él (sin importar que fueran de un disco que salió antes del 90...), en fin... cosas curiosas...

Frases cumbre:


Para bien o para mal, se nos fugó... Con tu historia y mis antojos, con tu llave y mis cerrojos. Para bien o para mal, se terminó.

Pero llegamos tarde, te vi y me viste, nos reconocimos enseguida pero tarde, quizás en otras vidas, quizás en otras muertes...

El problema no es que juegues, el problema es que es conmigo...

Si me gustaste por ser libre, ¿quién soy yo para cambiarte?

No se acaba el amor sólo porque no estás. Hay que tener presente que el estar ausente no anula el recuerdo, ni compra el olvido, ni nos borra del mapa. El que tú no estés no te aparta de mí. Entre menos te tengo más te recuerdo, aunque quiera olvidarte, estás en mi mente, y me pregunto mil veces... ¿Por qué es tan cruel el amor?

... Y es que tanto te conozco que hasta podría jurar: Te mueres por regresar.

¿Para qué describir lo que hicimos en la alfombra, si basta con resumir que le besé hasta la sombra... y un poco más?

No es ninguna aberración sexual ... ... Será porque no me gusta la tapicería,
que creo que tu desnudez es tu mejor lencería...

Con la dosis justa de cinismo, preguntas qué harías sin mí si ya no vuelves a verme...
Para ser sincero, haría lo mismo, solo que si estoy sin ti lo haría sin esconderme...

Por ti descubro lo poco que queda de mí...

...Deme un Tylenol pa'l mal de cuerpo...

Pues bueno, he de confesar que en el concierto me acordé de varias personas... Aquí va la lista y las circunstancias:

Arabela: Con toda la solemnidad del caso me desgañité cantando las canciones que no pudo cantar... Y en honor a tan triste acontecimiento, no dejé ni un minuto de silencio.

Dennis: Otro al que le doy mi más sentido pésame por no estar ahí. Como no sabía cuál es su canción favorita, me tomé la molestia de acordarme de usted en Realmente no estoy tan solo...

Alvaro: ¿Qué clase de ser humano tiene Prohibido prohibir en el cel? Y bueno, me acordé de usted en Dime que no porque sé que también está en su cel...

Mario: Need I say more?

Pito: Por el disco que le di y que yo no tengo... No comments. Dorados tiempos...

Dyla: Porque muy amablemente me dijo que qué estúpida, que qué envidia, y que disfrutara mucho...

En fin, ya voy perdiendo el hilo de todo... Fue histórico, sencillamente histórico, pero me está resultando más que difícil contarlo, así que nada más, si quieren los detalles jugosos pregúntenme. Mi mente no está en estado de narrarlo... pero un consejo: pregúntenme cuando ya no esté afónica.

Dime que no...

En honor al día, sólo un tipo de entrada era posible. Una canción de Arjona. ¿Y qué clase de persona sería si no pusiera una de las mejores? Enjoy!

Dime Que No

Si me dices que sí, piénsalo dos veces;
puede que te convenga decirme que no.
Si me dices que no, puede que te equivoques;
yo me daré a la tarea de que me digas que sí.
Si me dices que sí dejaré de soñar y me volveré un idiota.
Mejor dime que no y dame ese sí como un cuentagotas.
Dime que no pensando en un sí,
y déjame lo otro a mi.
Que si se me pone fácil,
el amor se hace frágil y uno para de soñar.
Dime que no, y deja la puerta abierta.

Dime que no, y me tendrás pensando todo el día en ti,
planeando la estrategia para un sí.
Dime que no, y lánzame un si camuflageado.
Clávame una duda, y me quedaré a tu lado.

Si me dices que sí, se fugará lo incierto,
Y esa cosquilla en la panza cuando estás por venir.
Si me dices que no, seguiré conquistando,
Descubriéndote cosas que ni tú te conoces.

Dime que no, y me tendrás pensando todo el día en ti,
planeando la estrategia para un sí.
Dime que no, y lánzame un si camuflageado.
Clávame una duda, y me quedaré a tu lado.

Siempre lo fácil me duró tan poco,
y no lo niego, me divertí,
pero la soledad me ha vuelto loco,
porque el amor nunca ha pasado por aquí.

Dime que no, y me tendrás pensando todo el día en ti,
planeando la estrategia para un sí.
Dime que no, y lánzame un sí camuflageado.
Clávame una duda, y me quedaré a tu lado.

Dime que noy me tendrás pensando todo el día en ti,
...Dime que no.

Please do.

Je Dors...

Nah, no quería abrir los ojos, porque una vez que se han abierto los ojos es como confesar que de verdad se está despierto. Mientras los ojos estén cerrados, uno puede seguir engañándose pensando que sueña.


Me mata el calorcito de las cobijas. Soy todo un reptil. Duermo como con mil cobijas y con dos pares de medias... y tal vez sea importante mencionar que uno de esos pares es de las medias que usan los militares para la nieve. Y ese roce entre el edredón y las medias, y cuando ya la almohada está completamente acoplada a uno, y que puede voltearse, hacerse un rollito y seguir durmiendo... Ahhh, la Gloria...


Sábado a las 7:30 de la mañana. Puedo descansar tooooodo el día si quiero. El cuarto todavía está a media luz (crepúsculo interior... No podía evitarlo...), puedo seguir durmiendo y durmiendo, o por lo menos no tengo necesidad de abrir los ojos.


Ahhh, qué rico... ¿Hoy qué es? Sábado 12 de mayo... 12... 12... Hmmm, me suena importante...



¡OH POR DIOS!



RICARDO ARJONA



ESTADIO PEDREGAL



7:00 PM



VIP


!!!



... Sólo los losers duermen...

Mega {Super[ Hyper (Active)]} a.k.a "Pude"

Ok. On your marks... get set... Go! Prepárense todos para el viaje de sus vidas. Van a recorrer los rincones más escondidos de una mente humana en estado de hiperactividad... nts nts nts nts...

¿Yo? ¿Una milla? In your dreams, you bastard! 8 kilos de sobrepeso, una vida sedentaria... ¿Cuatro vueltas? ¡Así como nunca elevado al aleph! Ok, una vuelta. Changos, soy asmática. ¿Ese estridor es normal o síntoma de infarto? Ay Dios, me está dando cólico... Ok, esto no está bien. Ouch, ouch... Qué ganas de huir, de no verte ni la sombra...Dos vueltas... De pensar que esto fue un sueño o una pesadilla...Ay, señor, ya no puedo más... Que nunca apareciste, que nunca has existido... Llego a la tercera vuelta y la camino. Ya... no... puedo. While the evening rain's still falling... Whoa, llegué. Tercera vuelta. Ya no puedo. ¡Ay, no, no me empuje, en serio no puedo! ¡Mae más necio...! Bueno, no es mi problema... Que él me junte... Hoy me he levantado dando un salto mortal... Ok. Oficialmente no puedo respirar... No, no, ya a estas alturas no me voy a dar por vencida... ¡Ay, me falta toda la vida! No, no, ánimo, Carla, ánimo... Nada más no veás para el frente y se pasa más rápido... Lo que me faltaba, un cordón suelto... Si paro en este momento no llego allá pero ni en caja... Purple rain, purple rain... Ok... 100... metros... y... llego.

Momento del cambio radical: 50 metros. Carla ha venido todo el camino a paso constante, damas y caballeros... Sin embargo, parece que está a punto de desfallecer... ¿Pero qué es esto? Está aumentando la velocidad. Se acerca a la meta. ¡9:15, damas y caballeros! ¡Una mejora de dos minutos en comparación con su tiempo anterior, lo que la deja en el lugar #5 de la lista general, y el #1 de las mujeres! ¡La afición enloquece! Se acerca el encargado del evento a darle su medalla... Nah, no es para tanto, esa parte la inventé yo... ¡Pero qué rush de adrenalina!

Todo se resume en una sola palabra: Pude. ego ego ego snm snm snm ego ego ego snm snm snm ego ego ego ego snm snm snm snm. Me costó, y me costó mucho. De hecho que vi el túnel de camino, pero valió la pena completamente. O sea, ¡casi alcanzo a Gustavo! Pero la verdad eso no importa... En casos como este no tienen sentido las comparaciones. Me llevé a mi límite, y aunque lo hubiera corrido completamente sola y nadie nunca lo hubiera sabido, la sensación hubiera sido la misma. Quedé sencillamente acelerada.

¿Aplicará eso en todos los sentidos de la vida? ¿Ese esfuerzo increíble se recupera y se sobrepasa al llegar a la meta? No sé si alguna vez he dado tanto de mí para lograr algo. Sinceramente valdría la pena. Me gustaría jamás olvidar esa sensación, y llevarme siempre la promesa de volver a vivirla en cada aspecto, en todo aquello en lo que me involucro. Claro, el cambio no es fácil, pero hoy practiqué piano con sinceridad, y estudié comunicación.

Bueno, ya estoy menos hyper, pero de sólo pensar la cantidad de cafeína que ando adentro me vuelve a entrar mi sentido caprino... Oh, sí, porque el punto es que volví a mi casa en ese estado de rebotar en las paredes y les conté mi hazaña. Me pronosticaron que mañana ni alzada me van a poder llevar al concierto de lo arratonada que voy a estar, y mi tía me recomendó que me tomara algo para el dolor que me iba a dar. Excelente, una aspirina... ¿O no? Mejor dicho: ¡Oh no! Esa pastillita pequeñita, pequeñita no era una aspirina normal... Nah... Era nada más y nada menos que una CAFI-aspirina. ¿Se me habrá olvidado mencionar que estaba acelerada?

¡¡NTS NTS NTS NTS!! ¡Porque hooooy algo me diceeee que voy a pasármelo bieeeen! ¿Qué podrá ser lo que me lo dice? Pobre Oscar, él fue el que se tragó la peor parte de la hiperactividad. Para explicarme un poco, nada más cuento que resumí lo que pude haber dicho en media hora en tres minutos de llamada.

Ah, y hay algo que he intentado ignorar todo el día. Feliz 11 de mayo. Así de pronto ya no estoy hiperactiva... (jajaja, ¡mentira! nts nts nts)

Eso sí, hay varias cosas importantes que mencionar al respecto del 11 de mayo:
Primero: Cursi o como sea que sea, cambiaría el lugar con los lirios en cualquier momento. Gustosa.
Segundo: Hoy los vi detalladamete y tienen un tallo nuevo a la par del tallo que murió. Ergo, me retracto del párrafo referente a su muerte en la entrada del otro día.
Tercero: ¡Éxito, no todo está perdido!
Cuarto: Nora está hecha una mami... (Igual que la mamá, jaja)
Quinto: Lo estoy superando. O sea, no olvidándolo: superándolo. Me siento sana y feliz por dentro y por fuera.

Referencia a otra cosa completamente distinta: Tale as old as time; true as it can be... Barely even friends, then somebody bends unexpectedly... Bittersweet and strange; finding you can change, learning you were wrong... No, no la he podido aprobar (ni superar).

Muy, muy, muy buen día.

Voy a escribir una frase y espero que todos aquellos a los que les corresponde sepan que va para ellos: Te quiero demasiado, sos toda y sos súper importante. A veces cuando divago me entra el sentimiento este de deber expresar lo que se siente, pero bajo ciertas circunstancias me es sinceramente difícil. Nope, no me enorgullece. De verdad muchas veces me cuesta más que correr una milla decirlo. Todos los que se lo merecen saben que va para ellos. Aunque no lo diga frecuentemente, sepan que lo siento. No son muchos, suertudos, jaja, pero besos a todos...

Ajá, entradas como ésta sólo salen cuando estoy en este estado. Y eso que la milla ya me está pasando factura. Me siento las rodillas un tanto shaky...

Hablando de hiperactividad, y de afines, hoy rescaté a un abejón negro y gigante. De esos que tienen antenitas que terminan en 3, que parecen manos pequeñas... Y uno de mis más recientes logros fue perderle el miedo a los abejones grandotes y panzones, de esos cafecillos. Me aterroriza (ba) cuando se pegan en el pelo, o cuando aterrizan en el brazo y uno siente las patillas arañando como ciprés, y uno trata de quitarlos y se sienten tan a punto de estallar en la mano... O todavía mejor cuando nada más los manda de chilena con el índice y suenan huecos cuando pegan contra la ventana... Y caen muertos, y después no puedo estar tranquila sabiendo que no me iban a arrancar una mano y que los maté así como así... Pero no. Encontré uno bueno para mi experimento. Gordito gordito. Me lo puse en la mano, y a los cinco minutos de pegar alaridos que despertaron a toda la casa, ya podía sentirlo caminar sin necesidad del 911 en speed dial... Claro, el susto cuando me fue subiendo por todo el brazo fue tal que a la hora de querer bajarlo -y que no se bajaba- no me quedó más remedio que darle la chilena tipo páginas amarillas... Pegó contra la ventana y cayó muerto. In loving memory, hoy rescaté a uno enorme y lleno de picos, negro y brillante. Se llama Josué, es el abejón más guapo y más tonto que haya visto. Ahorita consigue una linda abejoncita rubia que le dé muchos Josuecitos... Más ahora que me tomé la molestia media celestinesca de ponerlo en una maceta a la par de un abejoncita muy contenta (por el bien de la especie espero que sí sea una abejoncita, por lo menos...)

Ok, ya casi me tengo que ir, y estoy lista para echarme el piezón en piano. Qué emoción... nts nts nts nts...

No sé qué me deparará el resto del día. Si sigue igual de bueno, pues escribiré otra entrada, asumo, pero por el momento cierro con el único poema en el que puedo pensar hoy:

Quiero vivir la vida aventurera
de los errantes pájaros marinos;
no tener, para ir a otra ribera,
la prosaica visión de los caminos.

Poder volar cuando la tarde muera
entre fugaces lampos ambarinos
y oponer a los raudos torbellinos
el ala fuerte y la mirada fiera.

Huir de todo lo que sea humano;
embriagarme de azul... Ser soberano
de dos inmensidades: mar y cielo,

y cuando sienta el corazón cansado
morir sobre un peñón abandonado
con las alas abiertas para el vuelo.

Vuelo Supremo, de Julián Marchena... Ah, aquellos tiempos...

¡Buenas tardes, mundo! (Muy, muy buenas...)

P.S: nts nts nts nts... ego ego ego snm snm snm

La condición de ser que siente y tiembla...

Siempre me ha gustado la lluvia. Ese frío que uno siente justo encima de la piel, caminar y sentir las gotas cuando chocan contra la cara. Me encanta estar afuera cuando llueve, mojarme, brincar en los charcos, pero no hay nada que odie más que los zapatos cuando están mojados por dentro y todavía tengo que caminar. Bajando la cuesta siento los pies resbalándose con ese ruido de lago interno que se pega y se despega. Horrible. O empapados o secos. No hay términos medios cuando de la lluvia se trata.

Camisa blanca o negra, no importa. No hay nada como la libertad que se siente al mojarse. Es como inyectarse la condición de no-dormido, de existente, de ser que siente y tiembla... Y no puedo no mencionar la catarata de hielo de Monte Sky, ni la cima del Cerro de la Muerte...

Y aunque hoy era distinto y era apenas una garúa sin personalidad que se tramaba entre la acera, fue la primera vez en mucho tiempo que caminé bajo la lluvia, y mentiría si dijera que no me sentí más viva que bajo techo.

Había olvidado lo curioso de los exámenes de rellenar bolitas y había olvidao dos otras cosas muy importantes: Lo valioso de los gráficos para resolver problemas de aritmética y el amor devoto que le tengo a mi infalible cuentapollos.

Hoy me terminó de reventar Historia del Arte. Sin comentarios.

Acabo de cenar y jamás había comido tanto queque... Eso sí, hecho por mi abuelita, ya desecharon el mío. Se lo dieron a los pájaros. (¿Adónde, en nombre de Dios, van a morir las aves?) Nada más espero que vayan a fenecer a otro lado adonde yo no los vea. Qué remordimiento.

En este momento se me están cerrando los ojos. Otra vez Pink Elephants on Parade...

Un final curioso para un día curioso.

2 días para el concierto de Arjona... ¡Éxito total!

Buenas noches, mundo.

¿La dura, la suave o la filosófica?

No, no me voy a tomar la molestia completa.

No, ya le dije que no despotrico...

No, ni siquiera voy a quejarme.

Exacto, me limito a los hechos.


El hecho es que aún con todos sus bemoles, me cae bien.

Sí, sí sé qué es un bemol, y un acorde, y una octava,
y un compás, y un menor sostenido... Y no soy de Cartago

Sí, ya sé que tuvo razón en la mayor parte, pero no, no me arrepiento.

Ah, y gracias, Santiago, por el dato de mi lugar en la lista.
No puedo esperar para conocer a la sexta...

Ni dura ni suave ni filosófica, a mí también me falta todavía la clasificación.

Aún así, gracias por las risas... Y hasta un poco más por los pleitos.

...Una entrada que no es ni una cosa ni la otra, pero sepa que es la suya.

Homo Estupidus


Análisis profundo sobre el comportamiento humano:

-Siempre se quiere lo que no se puede tener.


-Lo que sí se tiene es frecuentemente subestimado.


-Es popular la creencia de que chillar como puerco hace que las cosas se arreglen.


-El pobrecito es el equivalente al chillar, con la única diferencia de que el pobrecito es usado por el testigo de la acción, no por el sujeto sobre el que recae la misma directamente.


-El pobrecito es usado internamente por los afectados directamente, pero rara vez es expresado, para poder ser recibido de los demás.


-Disfrutamos que la vida nos patee. Nos da razones para ser pobrecitos.


-Frecuentemente nos ofuscamos y tenemos que decir lo que pensamos o explotamos. Por eso los blogs son tan populares.


¿Qué por qué están ustedes en esta entrada? Nada más sepan que los adoro... Son toda, chicos.

Eterno Retorno (Por aquello de los Recuerdos)

Teatro, teatro, teatro... Mi martirio más ameno. Cómo sufro y cómo me ofusco actuando. Cómo me siento morir cuando no doy en el clavo con un sentimiento que representar. Oh, sí, pasa seguido. Y es peor cuando sabés que de eso depende tu promedio ponderado, jaja...

Carla:0, Teatro: 1. Y ningún estudio aprobado. ¿Qué es, broma? ¿Cómo no se me ocurre nada? ¿Ves? ¡Por eso te dije que me escribieras uno! Salvame, ¿qué te cuesta?

Fui a Heredia. Ese camino siempre me recuerda los buenos momentos del 29 de julio, y tantos otros... Ya subiendo más por San Rafael, me acuerdo del 7 de agosto, y por dicha no puedo recordar cuál fue la vez en enero. No me quedó claro ese momento último, por dicha, por lo que tengo la sensación de que en cualquier momento va a haber un retorno...

Hoy ando feliz pero ligeramente conflictuada en mis pensamientos. Por eso las entradas han estado peculiares... Sólo me apetece dormir (y verte), pero no puedo. Todo por culpa de los trabajos de generales, que son lo peor que me ha pasado... I matan nehuronaz, eztoi caci zegura...

... Aunque bueno, la culpa no es sólo de Tío Conejo. Que sobre tu conciencia pese.

Hoy sólo un texto se me ocurre para la entrada:


Hay días en que siento una desgana
de mí, de ti, de todo lo que insiste en creerse
y me hallo solidariamente cretino
apto para que en mí vacilen los rencores
y nada me parezca un aceptable augurio.

Días en que abro el diario con el corazón en la boca
como si aguardara de veras que mi nombre
fuera a aparecer en los avisos fúnebres
seguido de la nómina de parientes y amigos
y de todo indócil personal a mis órdenes.

Hay días que ni siquiera son oscuros
días en que pierdo el rastro de mi pena
y resuelvo las palabras cruzadas
con una rabia hecha para otra ocasión
digamos, por ejemplo, para noches de insomnio.

Días en que uno sabe que hace mucho era bueno
bah tal vez no hace tanto que salía la luna
limpia como después de jabón perfumado
y aquello si era auténtica melancolía
y no este malsano, dulce aburrimiento.

Bueno, esta balada sólo es para avisarte
que en esos pocos días no me tomes en cuenta.

La Balada del Mal Genio, de Mario Benedetti...

Su madre fue una perra.

Siempre la odió, e incluso cuando murió se alegró. Aún así, hoy vio a alguien tan, pero tan parecido que no pudo evitar voltearse a verla para poder recordar un poco a aquella que ya no estaba. La reconoció en la forma de caminar, en la postura, en las manos juntas al frente, y en vez de disgustarse por el recuerdo de la muerta, la siguió con la vista todo lo que le fue posible. Y es que uno no odia cosas al azar. Uno odia las cosas en las que se ve reflejado por lo menos en parte. Uno odia sus propios defectos en alguien más, porque qué aburrido odiarse a sí mismo. Puede que sencillamente lo que reconociera en el recuerdo de la muerta fuera su propia muerte que se encamina, y que viera reflejado su propio recuerdo pasajero en aquel que ya hace mucho había cruzado la calle...

Salió de la casa con pasos grandes y el celular en la mano. Caminó unos metros y se volteó a comprobar que nadie lo siguiera. Entró por la línea del tren y entre unas llantas se quitó el traje de ejecutivo y sólo dejó una camisa muy vieja y muy rota y un pantalón que tal vez fuera negro. Se quitó las medias y los zapatos y los guardó entre los tubos y las sillas quebradas -donde siempre-. Se sentó. Puso el sombrero al frente y esperó con paciencia a que pasara la gente a las 7 y dejara su limosna.

Se mudaron al florero hace ya varios meses (3, para ser exactos). Eran rosados y ya sin estambres (no vayan a manchar el vestido). Traían dos botones y uno que apenas se abría. Traían, además, la esperanza de ser inmortales con el único obstáculo de ser flores. Qué importa. Por algo dicen que la esperanza es lo último que se pierde. Hace unos dos meses se mudaron a la jardinera. Lucharon hoja por hoja por vivir. Justo ayer murieron. Vivieron poco, pero juntos. A breve vida nace destinada. Sus edades son horas en un día.

Nació en la calle en octubre en plena lluvia. Apenas pudo caminar, la madre lo abandonó a su suerte. De sus hermanos nadie supo nunca. Recorrió toda la ciudad solo, comiendo adonde no lo golpearan. Un día -o a lo mejor una noche- después de mucho caminar estuvo a punto de darse por vencido, no podía más. Cayó en plena calle. Oyó el motor acercarse, y no iba a olvidar ese sonido por el resto de su vida. Con fuerzas sacadas desde lo más profundo logró levantarse justo a tiempo para sobrevivir. Lo encontraron temblando y lo llevaron a un refugio. Vivió entre pleitos hasta que lo recogieron. Hoy duerme en una cama mejor que la mía. Siempre he dicho que su madre fue una perra.

Y sí, es por mi reflejo que te odio.