yo creo que ya sé
quién podaba la hiedra.
Sí, aparentemente en eso se convirtió mi muy inocente entradita, muy acertadamente titulada "Chicharrón"... Nos ha metido en tal nudo teológico que ni decirlo. Pensaba responder a los comentarios de la entrada anterior con otro comentario, pero no, decidí que no tenía mayor sentido cuando el comentario comenzó a tomar forma y tamaño de entrada. Helo aquí:
A Magenta le hubiera respondido que la iglesia católica (no en mayor medida que las demás, pero sí) está llena de incoherencias y dobles morales, que son las grietas por las que ya casi no quedan fieles en el mundo, y de los que quedan, los fieles por convicción están prácticamente extintos.
Le hubiera respondido que Jesús lloró porque está claro que la Iglesia nos dice que a los muertos no hay que llorarlos, sino que hay que celebrar su partida a un mundo mejor, que es como mudarse a una casa más grande y más bonita, así que si se muere mi mejor amigo, tengo que celebrarlo con platillos porque va a ser más feliz.
Y me hubiera encantado ver la cara que hubiera puesto.
Porque mientras la iglesia dice esto por un lado, en la Biblia el mismo Jesús llora cuando muere Lázaro... Con todo y el cuento de la resurrección. ¿Sólo a mí me huele algo mal? Es más, casi no lo hubiera notado si en el sermón (que sí, casualmente el sermón de la única misa a la que voy viene a reventar lo que me quedaba de catolicismo) el padre no hubiera tratado de ponerle parche al asunto por todos los medios posibles. Lo justificaba con la emoción del momento, que la gente, que el lado humano, estuvo a punto de decir que lloraba porque en Judea hay mucha arena.
¿Y esperan que yo me vaya a morir tranquilísima y que me crea el cuentazo de que todo va a ser lindo y bueno cuando en la Biblia se lloran los muertos? Adoro esgrimir la biblia como arma contra ella misma; me encanta...
No faltará quien me venga a dar una explicación pormenorizada del por qué de las lágrimas, pero a decir verdad me queda claro con lo que veo. La frase no es "Aleluya, se murió." Es "Oh fuck, se murió."
Eso le hubiera respondido a Magenta si no fuera porque estaba segura de que casi lo preguntaba sólo para corregirme... Que Magenta de paso está entrando a su adolescencia tardía y anda más que un poco libidinosa. Además me parece un poco promiscua... (Salió a la mamá, dirían...)
Menciono, además, como respuesta al comentario, que mi Dios sí es el Dios cristiano... Volví a escribirlo con mayúscula, después de un tiempo de pensarlo de otra manera.
Último comentario: Fui a misa porque tenía que ir a hacer compras luego y ocupaba que me llevaran...
Antes de la entrada menciono que esto lo escribí en un profundo estado de rabia, por lo lo que ni siquiera me voy a detener a leer lo que dice o hacerme responsabe de lo que diga. Luego les contaré por qué estuve cerca de que la entrada pasada fuera la última que escribiera.
Iluminación. La gente. Los bichos más curiosos que me he topado, después del Pez Babel, claro está…
La gente tiende a esperar cosas de la otra gente. Espera que las otras personas sean corteses, que no sean altaneras, esperan lo de aquí, lo de allá, y lo de más para allá, pero rara vez se cuenta como gente que también debería dar, gente de la que se espera lo mismo.
Error. Nadie debería esperar nada de nada, porque al final, nadie le debe nada a nadie y todo el mundo puede traicionar a todo el mundo. Me estoy haciendo un nudo, ya sé, pero en algún momento saldré. Mi punto es que cada quien vive por sí mismo, y si decide encadenarse en deuda a alguien más, pues es su propia decisión, es nada más por “pura vida” que es. Mucho altruismo. Porque en realidad: nada. Es una ilusión. Si bien no podemos vivir los unos sin los otros y por lo tanto es preferible mantener relaciones cordiales con los semejantes, todo esto de corresponder es un mito que nos divierte. Al gorro todo.
Me volví a perder. Nada más un comentario que viene al asunto. Si alguien piensa hacer algo por alguien, que dé por perdida la intención. O sea, cualquier cosa que se quiera hacer, debería estar consciente de que básicamente la hace por nobleza, o sea, que en ningún caso debería esperar que lo correspondan… Porque, una vez más, en buena teoría nadie le debe nada a nadie. Si les corresponden, me mandan la invitación a la fiesta, pero si no los correspondieran, nadie se corta las venas. Enhorabuena.
La gente está perfectamente convencida de que tiene que ser comprendida y adorada por el resto de la gente como si de verdad fuera tan maravillosa y deliciosa como se ve en el espejo. Yo, lamentablemente, soy uno de esos animalejos súper pasivos que siempre termina poniendo abajo y siendo quien comprende y no quien es comprendido. Siempre, en aras de la diplomacia, soy yo quien se disculpa, creo que me lo justifico internamente como una demostración no de debilidad sino de superioridad mental, ya que soy la que pudo discernir entre las ventajas de un pleito sin sentido y la paz. Claro, si no lo racionalizara así, me vería a mí misma como la más arrastrada de las arrastradas y la más maricona de las mariconas. Pero no. Estoy convencida de que más bien soy lo suficientemente grandecita como para ver que no tiene sentido. Porque, aclaro, no me salgo de los pleitos en los que de verdad debería estar.
Y ahora que hablo de las cosas que no tienen sentido. La gente sabe cómo puede ser con cada persona. Por ejemplo, ya he dicho varias veces que nos encanta hacernos la víctima. No sé, sería tan solo comparable con levantarse a comer helados Häagen Dasz a las 3 de la mañana frente al mar con buena compañía… En fin, este asunto de jugar al pobrecito es simplemente orgásmico. Posiblemente la forma más esparcida de buscar placer. Desde el niñito hasta el ancianito. Pero sabemos con quién hacerlo y con quién no. Somos bichitos mañosos, y sabemos que ese es un comportamiento que generalmente molesta a los demás miembros de la manada… Pero cuando la hacemos, ¡la hacemos!
Mea culpa también, no voy a negar que he caído en la sucia y vil tentación. Justamente hoy estaba recordando una de las veces más memorables en las que jugué de víctima. Y esto me lleva a otra cosa. Dejamos que otras personas jueguen de víctimas con nosotros para ir cosechando posibles personas para desahogar nuestra necesidad de lágrimas y cariñito. Así que por un rato oímos y ponemos cara de que nos interesa, porque así no nos sentimos patéticos e indignos cuando hacemos lo mismo. Es una cadena de favores loquísima.
Y es que a la gente no le gusta la gente auténtica, porque eso casi siempre redunda en problemático. ¿Alguien que diga lo que piensa, que lo defienda, que sea capaz de discutir, que no vaya a rendirse así como así, que tenga su propia ideología? Oh-oh… Huelo un cochino anarquista feo verrugoso y revolucionario que va a venir a robarse la paz y a comerse a nuestros hijos por los siglos de los siglos. Amén.
Por eso la gente se conforma con encontrar a alguien que simule ser lo que buscan, porque nunca van a encontrar en la vida real la mansa ovejita masajeadora que buscan. Por eso están tan de moda la diplomacia y las relaciones internacionales. Es ponerse la máscara de agradable, o sea, de medias tintas y andar por el mundo con su teatro ambulante de buenas costumbres.
Siempre que vengo a la playa termino con el mismo problema. Mucha gente conviviendo en un espacio muy pequeño. Hartazgo crónico –en etapa aguda- de la sociedad. Y de la gente. Y de los diplomáticos. Y de las quemadas de sol, pero esa es una historia aparte.
A Julio Cortázar
le hubieran encantado
los iPods.
Esas cosas que en teoría no hay que decir porque deberían ser parte de cada día... Pero que frecuentemente tengo que recordarme... No sé por qué, es por mí misma, asumo que es en parte como cultura general, en parte para usar como argumento cuando me convenga, en parte porque me resulta interesante... No sé, palabra.
El hecho de que alguien sea de pocos recursos, o que haya tenido menos oportunidades para aprender no quiere decir que sea menos inteligente o capaz que aquellos que sí han tenido esas posibilidades. De hecho, a la hora de las horas, suele triunfar aquel al que le ha costado de verdad llegar hasta adonde está. Confieso este como uno de mis pecados, menospreciar las cosas que tengo porque no me ha costado conseguirlas.
Siempre que se ve a una persona en alguna actitud hostil, en vez de ponerse a la defensiva uno también, debería ponerse en el lugar de la persona. La gente rara vez es infeliz por elección... Y estoy casi convencida de que cuando de hecho se da por elección es por un asunto inconsciente o porque esa condición le trae felicidad, pero al final del día todos estamos buscando lo mismo. Y antes de juzgar la actitud de quien sea, se debe tomar en cuenta que es lo más probable que nosotros también hayamos estado ahí, pero nadie tiene por qué comprender a nadie. Lo más cerca que podemos estar de merecer ser comprendidos, es comprender... Y de pronto esto parece la oración de San Francisco... Pero bueno, el caso es que casi siempre pienso eso.
Cuando veo a una persona infeliz procuro pensar que no es así porque así lo haya querido, que nada más se dieron las cosas para que llegara a ese punto, y que igual que nosotros sentimos que la gente debería comprendernos, esa infelicidad merece ser comprendida, y combatida, hasta donde sea posible. Mea culpa, otra vez. En este caso mi crimen es precisamente ser demasiado suave ante quien se me presenta con esa infelicidad, casi lo tomo como una causa propia... O era mi pecado, por lo menos. Creo que llegué a cansarme. Ya quité de mi cabeza el rótulo de "Albergue de Desahuciados". Ya nada más tomo los casos más extremos.
¿Una prostituta? ¿Un ladrón? Si ustedes se murieran de hambre, lo harían y lo harían mil veces. Y yo también. Lo que sea. Si a mí me amenazaran con que si no hago "x" cosa le hacen algo a mi familia, de una vez cuéntenme como ladrona, kamikaze, prostituta, terrorista, corrupta, asesina, lo que quieran.
No toda la gente relativamente acomodada ha tenido una vida simple. Ya lo he mencionado antes, pero me pareció que fue más allá de imperdonable. Tener comodidades, plata, en términos sencillos (¿para qué el eufemismo?), no implica ser feliz. Ni cerca. No tiene nada que ver. De ser infeliz, podría tener 1.000 millones de dólares más que eso no me acercaría ni un brinco de pulga a ser verdaderamente feliz. De hecho admiro a la gente que puede llevar una vida simple...
Porque recordando mi trabajo de la libertad para Fray Víctor... Se les llama "ataduras" a las relaciones con otras personas. No es libre el casado, ni el que tiene hijos, ni el que tiene padres. Es libre el que pasa la vida solo, de relación en relación con muuuuchas cosas materiales. Ah, qué bruto, ese sí es feliz...
Y no. Atarse es necesitar la computadora, el iPod, los lentes, la cámara, el celular, el televisor, el DVD, el carro... Eso es atarse... Las personas más bien nos acercan a esa cuota de calor, de humanidad que se necesita para estar por lo menos cerca de sentirse feliz, pleno y libre...
Mi punto de hace unos párrafos era: Admiro TAN PROFUNDAMENTE a quien es capaz de pasar un día sin usar ninguno de los aparatos que mencioné... A quien puede pasar días sin ver el reloj... Y no es que la mayoría no quisiera... Yo sé que a veces es necesario...
...Pero también estoy segura de que siempre existen esos momentos que uno pudiera dedicar a uno mismo, a la felicidad interna (la que importa), a esa libertad de las cosas, y que dedica a cualquier otra cosa...
Yo sigo debatiendo conmigo misma si este blog es un medio para liberarme o es más bien lo que me ata.
Como sea, entrada anti-prejuicios... De esas santas iluminaciones que me agarran.
Una noche apaguen la luz del cuarto y nada más quédense en la cama "viendo qué ven", qué oyen... No a la hora de dormir, boo-hoo, así no tiene gracia. Una noche saquen ese momento. ¿Tienen una ventana que no dé a un poste de luz? Tanto mejor... Absorban la noche... La oscuridad... Disfrútenlo, disfrútense... El asunto aquí es que sólo hay una vida... Y me quedan TANTAS cosas por hacer, por decir
Posiblemente nunca termine de descubrir quién soy, pero este blog es lo más cerca que alguna vez estaré de saberlo. ¿Por ahora? Soy tica; estudio Informática y Filología Clásica en la Universidad de Costa Rica. Si saben algo más, se aceptan informes: Cualquier cosa fuera de eso me va a resultar una novedad.
Copyright © 2007 - (¯`·..·´¯`·.·•»Rose Red«•·.·´¯`·..·´¯) - usando Blogger
Smashing Magazine - Design Disease - Blog and Web