A...n...d...

Ya había conseguido asiento, que la verdad en el momento era lo único que me importaba. Ahora, igual que todos los días, tenía los pantalones y los zapatos empapados, y como hoy de feria llovió con viento, el agua me llegaba hasta la cintura.

Bueno, ¿de qué me quejo? Ya me iba calentando, viendo llover por la ventana empañada que no, no me tomé la molestia de limpiar, porque confieso que no me interesaba un comino lo que pudiera estar afuera.

Unas paradas más adelante se montó un tipo que me hizo cambiar mi opinión de estar empapada. Debía haber caminado unas cuantas cuadras bajo el aguacero sin paraguas, y la camisa se le pegaba a la espalda y estaba temblando por el frío.

Desde que entró me llamó la atención, no sé por qué, porque incluso lo de que estaba empapado lo noté hasta después.

El bus estaba parado y acercó la mano a la ventana empañada, como para escribir algo. Lo vi y pensé "va a poner el nombre, qué egocentrista", y bueno, otros pensamientos que ni voy a comentar porque son de esos chistes malos que uno se cuenta para sus adentros... Bueno, en fin, quería ver cómo se llamaba, pero algo me dijo que se iba a llamar Andrés (perturbador...).

El punto es que en ese momento el bus volvió a arrancar y por el movimiento quitó la mano del vidrio, pero ya para esas alturas yo no podía dejar de ver. Necesitaba saber el nombre del tipo. El bus volvió a parar y dibujó una "A". En script, eso sí. Dibujó una "n", una "d", y me asombré por mi clarividencia. Como lo supuse, siguió la "r" y la "e".

Casi dejé de ver porque di por hecho el nombre, pero no. Terminó el nombre con una "a". Se quedó viendo el nombre "Andrea" y le hizo un par de ojos a la primera "A". Se quedó viendo la creación por un rato y luego clavó la cabeza entre las manos y no la volvió a levantar hasta no sé cuando, porque para cuando me bajé del bus, seguía Dios sepa adónde.

Nunca voy a saber cómo se llama.

Gracias...

Se agradece mi nueva dosis de cordura de la persona más inesperada, que ayudó a que no hiciera cosas de las que probablemente me iba a arrepentir... Ahí cuando llegue a la parada, de paso se viene un rato a mi casa...

"inconscientemente"

Lágrimas de Cocodrilo

¿Sólo porque tengo frío y me duele? ¿Sólo porque me siento impotente? ¿Sólo porque no me oyen? ¿Sólo por lo que no he hecho? ¿Sólo porque no quiero abrir los ojos? ¿Sólo porque no debí haber hablado? ¿Sólo porque ya es de noche? ¿Sólo porque se me va el año, la vida? ¿Sólo porque la navidad no va a ser blanca? ¿Sólo porque me acabo de despertar a la realidad de que perdí la última cosa en la que creía? ¿Sólo porque se me derrumba todo lo que me gustaba llamar futuro? Básicamente.

Y sin embargo...

De sobra sabes que eres la primera...

Almafuerte

Piu Avanti!

No te des por vencido, ni aun vencido,
no te sientas esclavo, ni aun esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo,
y arremete feroz, ya mal herido.

Ten el tesón del clavo enmohecido
que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo;
no la cobarde intrepidez del pavo
que amaina su plumaje al primer ruido.

Procede como Dios, que nunca llora;
o como Lucifer, que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua y no la implora...

¡Que muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza!


Alejandra Pizarnik

LA CARENCIA

Yo no sé de pájaros,
no conozco la historia del fuego.
Pero creo que mi soledad debería tener alas.

11

ahora
en esta hora inocente
yo y la que fui nos sentamos
en el umbral de mi mirada

TU VOZ

Emboscado en mi escritura
cantas en mi poema.
Rehén de tu dulce voz
petrificada en mi memoria.
Pájaro asido a su fuga.
Aire tatuado por un ausente.
Reloj que late conmigo
para que nunca despierte.


Cardiac Arrest

...Aunque usted no lo crea.

Y los libres del mundo responden...

¿Qué? ¿Ni un momento, puedo tener? ¡Vení cantámelo! Por todo lado, tenés que salirme, ¿no?

Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
Coronados de gloria vivamos
O juremos con gloria morir.

Oíd ¡mortales! el grito sagrado:
¡Libertad, libertad, libertad!
Oíd el ruido de rotas cadenas:
Ved en trono a la noble Igualdad.

Et coetera...

Vincent



Starry, starry night,
paint your palette blue and grey.

Look out on a summer's day
with eyes that know the darkness in my soul.
Shadows on the hills
sketch the trees and the daffodils,
catch the breeze and the winter chills
in colors on the snowy linen land.

And now I understand what you tried to say to me,
how you suffered for your sanity,
how you tried to set them free.
They would not listen,
they did not know how.
Perhaps they'll listen now.

Starry, starry night,
flaming flo'rs that brightly blaze.

Swirling clouds in violet haze reflect in
Vincent's eyes of China blue.
Colors changing hue
morning fields of amber grain,
weathered faces lined in pain
are soothed beneath the artist's loving hand.

And now I understand what you tried to say to me,
how you suffered for your sanity,
how you tried to set them free.
They did not listen, they did not know how.
Perhaps they'll listen now.

For they could not love you,
but still your love was true.

And when no hope was left in sight
on that starry, starry night,
you took your life
as lovers often do;
But I could have told you,
Vincent, this world was never
meant for one as beautiful as you.

Starry, starry night,
portraits hung in empty halls.
Frameless heads on nameless walls,
with eyes that watch the world and can't forget.
Like the stranger that you've met,
the ragged men in ragged clothes,
the silver thorn of bloddy rose
lie crushed and broken on the virgin snow.

And now I think I know what you tried to say to me,
how you suffered for your sanity,
how you tried to set them free.
They would not listen, they're not list'ning still.
Perhaps they never will.

Don McLean